Diario de obra: qué anotar cada día (con plantilla)
Un diario de obra lleva dos minutos al día y puede ahorrarte mucho dinero y muchas discusiones. Es tu memoria cuando algo sale mal, y una bonita historia cuando la casa esté terminada.
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¿Por qué llevar un diario de obra?
En una obra pasan muchas cosas que nadie recuerda seis meses después: quién estuvo, qué se decidió en la visita, por qué se aplazó el hormigonado o por dónde van las tuberías antes de cerrar el suelo. Con un diario puedes documentar acuerdos e incidencias, seguir el avance y encontrar los detalles cuando haya que reparar algo.
¿Qué debe incluir?
Lo importante es escribir poco y con regularidad. La mayoría de los días basta con:
- Fecha y tiempo: lluvia, heladas y viento afectan al avance y a la calidad
- Quién estuvo en la obra (oficio y empresa)
- Qué se hizo
- Qué se decidió o cambió, y quién lo decidió
- Problemas, incidencias y retrasos
- Fotos, sobre todo de lo que pronto quedará oculto
Una plantilla sencilla
Copia esta plantilla y rellénala cada día que pase algo:
- Fecha: … Tiempo: …
- En obra: …
- Hecho: …
- Decidido / cambiado: …
- Incidencias: …
- Siguiente paso: …
- Fotos: …
Las fotos valen oro
Fotografía tuberías, canalizaciones eléctricas, armaduras, impermeabilizaciones y aislamiento antes de cerrarlos. Haz fotos generales y de detalle, mejor con un metro en la imagen. Cuando dentro de diez años haya que localizar una fuga o un perito pregunte cómo se hizo el baño, este es el registro que necesitas.
Los hitos dan perspectiva
Marca los grandes momentos como hitos: compra del solar, licencia, cimentación, estructura cerrada, entrada a vivir. Los hitos forman una línea de tiempo que muestra, a ti y a tu familia, cuánto ha avanzado la obra.
Ejemplo de una buena entrada
«Martes 12 de mayo, soleado, 24 grados. En obra: dos fontaneros y el electricista. Tuberías del baño de la primera planta instaladas y con la prueba de presión hecha; fotos antes del recrecido. El electricista ha movido el enchufe de la isla 40 cm hacia la ventana, como acordamos ayer por teléfono. Incidencia: el desagüe de la ducha está desplazado 3 cm; el fontanero lo corrige mañana. Siguiente paso: recrecido del suelo el jueves.»
Escribirlo lleva dos minutos, pero deja claro qué pasó, quién acordó qué y qué hay que revisar.
¿Quién debe escribir?
El promotor es el dueño natural del diario, pero funciona mejor a varias manos. Pide al jefe de obra o al constructor que suban fotos, y anota tú lo que acuerdes. Si vives lejos, un contacto local o un vecino puede hacer fotos en los hitos.
El diario ante reclamaciones y en la venta
Si aparece un defecto después de entrar a vivir, el diario suele ser lo que demuestra cuándo se hizo el trabajo, quién lo hizo y en qué condiciones. Refuerza tu posición ante el constructor y la aseguradora.
Y cuando llegue el momento de vender, un diario ordenado con fotos de lo que está oculto en muros y suelos es una señal de calidad para compradores y tasadores.
Diario de obra en Planaro
En Planaro escribes el diario desde el móvil, añades fotos del carrete y el tiempo de la obra se rellena solo. Los hitos aparecen como línea de tiempo en el resumen del proyecto, y tú decides si la familia ve el diario completo o solo los hitos.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el diario de obra?
Toda obra con proyecto, también la de tu casa, tiene libros obligatorios que lleva la dirección facultativa y el coordinador de seguridad: el libro de órdenes y asistencias y el libro de incidencias. Al terminar se entrega el libro del edificio. Un diario propio del promotor es voluntario, pero muy útil ante incidencias, reclamaciones y la venta.
¿Con qué frecuencia debo escribir?
Cada día que pase algo en la obra. Dos o tres líneas y unas fotos bastan.
¿Qué es lo más importante fotografiar?
Todo lo que quedará oculto: tuberías, electricidad, armaduras, impermeabilización y aislamiento, antes de cerrar muros, suelos y techos.